Con su impresionante diversidad geográfica y su vasto legado histórico, Perú se consolida como uno de los destinos más sobresalientes y cautivadores del mundo, que se complementa con una propuesta turística cada vez más enfocada en la sostenibilidad y las experiencias auténticas.
Una de las mayores riquezas del destino es su patrimonio inmaterial. En el Perú, las culturas locales no se limitan a las vitrinas de los museos; se manifiestan en el día a día de comunidades que invitan a los visitantes a formar parte de su historia viva.

©MINCETUR – Estrategia Nacional de Turismo Comunitario
Avalado por distinciones internacionales, como su inclusión en la prestigiosa lista Best in Travel 2026 de Lonely Planet y el reconocimiento como “Mejor destino sostenible” por los lectores de la revista de lujo Voyage, el país demuestra los esfuerzos por liderar el turismo responsable y sostenible en la región.
Este año, PROMPERÚ tendrá una participación destacada en la Semana por la Sostenibilidad 2026, presentando una propuesta que promueve el destino con un enfoque regenerativo, donde el cuidado de la biodiversidad y el bienestar de las comunidades locales son los verdaderos protagonistas.
A través de este espacio virtual -que se celebrará del 8 al 14 de junio de 2026-, se visualizarán en la plataforma las estrategias y experiencias de turismo sostenible desarrolladas por las más de 20 empresas que forman parte del Programa Comercial de Empresas Turísticas liderado por PROMPERÚ.
La segunda edición de la Semana por la Sostenibilidad llega con el respaldo de un potente antecedente en 2025 cuando se logró conectar a más de 10 países y alcanzó más de 3,6 millones de visualizaciones, más de 150 experiencias turísticas y 70 contenidos enfocados en educar, compartir, comercializar y transformar el modo en que las personas viajan y las empresas ofrecen sus propuestas.
El valor de las comunidades: historias vivas y biodiversidad
Uno de los ejes esenciales del turismo sostenible es la responsabilidad que todos los actores debieran asumir en la preservación tanto del medioambiente como de las tradiciones y las comunidades locales.
En el Perú, las culturas no están confinadas en los museos o en los sitios arqueológicos: los viajeros caminan entre ellas, los miran a los ojos y los invitan a ser parte de su presente. Vivir experiencias transformadoras junto a personas que comparten de manera directa su idioma, sus tejidos, sus danzas y su cosmovisión es una realidad palpable al visitar las comunidades del lago Titicaca, el Valle Sagrado de los Incas o la selva amazónica. De esta manera, el viajero responsable pasa de ser un simple observador a un actor clave en el fomento de la producción local y el respeto cultural.

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Asimismo, Perú está consolidado como uno de los 10 países megadiversos del mundo. Su territorio alberga el 70% de la biodiversidad del planeta, concentrando un impresionante mosaico de 84 zonas de vida y 28 de los 32 climas globales. Esta riqueza natural se distribuye de forma majestuosa entre la Amazonía -con sus millones de hectáreas de bosques tropicales-, la imponente Cordillera de los Andes (Puna) y el Mar Peruano, catalogado como una de las cuencas pesqueras más productivas de la Tierra.
Proteger este entorno, que resguarda más de 20.000 especies de flora junto a una fauna extraordinaria rica en endemismos (con cerca de 1.850 aves, 515 mamíferos y 622 anfibios), exige un activismo real e iniciativas que valgan la pena. La invitación de PROMPERÚ para los ciudadanos es redescubrir el mundo mediante prácticas de conservación y movilidad sostenible, entendiendo el valor de los entornos naturales desde las montañas sagradas andinas hasta el desierto costero.
Asimismo, impulsa la transformación de la oferta turística nacional mediante un despliegue de herramientas técnicas y comerciales que capacitan a las empresas locales en sostenibilidad, circularidad y digitalización a través del Programa Comercial para Empresas Turísticas.
Guía de destinos para el viajero consciente
Explorar el territorio peruano significa adentrarse en un destino de valor universal excepcional, respaldado por un impresionante patrimonio protegido y vivo. El país cuenta actualmente con 13 sitios declarados Patrimonio Mundial por la UNESCO —divididos en 9 bienes culturales, 2 naturales y 2 mixtos—, a los que se suman 9 Reservas de Biosfera, un Geoparque Mundial y 12 elementos registrados en las listas oficiales de patrimonio cultural inmaterial de la humanidad.
Esta invaluable riqueza no solo constituye el alma de la región, sino que sirve de marco para una oferta de experiencias responsables que demuestran cómo la conservación y el turismo pueden convivir en perfecta armonía. A continuación, presentamos una selección de los destinos peruanos que han sido reconocidos entre los más sostenibles del mundo, ideales para quienes buscan transformar su viaje en una acción con verdadero impacto positivo:
- Machupicchu (Cusco): El gran ícono de la herencia inca no solo deslumbra por su arquitectura, sino por su gestión ambiental. Se consolidó hitos atrás como el primer destino turístico del mundo certificado como carbono neutral, demostrando que la conservación a gran escala es posible.
- Reserva Nacional de Paracas (Ica): área natural que protege ecosistemas marinos en la que se puede realizar recorridos para observación de los paisajes y conocer la historia de los pueblos que habitaron el lugar.
- Ayacucho: con un gran patrimonio cultural y natural, se destacan las ruinas de Wari y edificaciones coloniales que reflejan su pasado en el presente.
- Choquequirao (Cusco): Parque Arqueológico de gran importancia para los Incas ya que servía de punto de conexión entre las ciudades de Pisac y Machupicchu con la vasta Amazonía peruana.
- Islas Cavinzas: Las islas Cavinzas e islotes Palomino (Callao): representan un importante refugio para la fauna marina, como lobos marinos, pingüinos de Humboldt y aves guaneras.
- Turismo comunitario en Cajamarca, Puno y Cusco: el viajero puede hospedarse en casas familiares, participar en labores agrícolas o en danzas tradicionales; como así también aprender sobre el cultivo de papa nativa, tinturado de lana o talleres de medicina tradicional.
- Kuelap y Gocta (Amazonas): Esta fortaleza construida íntegramente con piedras, entre los siglos XI y XVI d.C., constituye la mayor herencia material de la cultura Chachapoyas. Está localizada en la cima del cerro Barreta, en la parte alta del valle del río Utcubamba, en la provincia de Luya, a poco más de 70 kilómetros al suroeste de la ciudad de Chachapoyas.
- Lago Titicaca (Puno): Próxima a cumplir 42 años de creación como área natural protegida por el Estado, la Reserva Nacional Lago Titicaca conserva una gran biodiversidad, apoya el desarrollo socioeconómico de la región Puno y mantiene las tradiciones culturales de las comunidades que habitan las inmediaciones del lago más alto del mundo.
- Cañón del Colca (Arequipa): El valle del Colca en los últimos años se ha posicionado como el primer destino turístico de Arequipa por su fascinante paisaje en el que destacan su imponente cañón, sus volcanes y nevados, fallas geológicas, restos prehispánicos e iglesias coloniales. En el mirador de la Cruz del Cóndor los visitantes pueden apreciar el majestuoso vuelo del cóndor, el ave voladora más grande del mundo.
El diferencial del turismo en el Perú reside en su autenticidad comunitaria y su capacidad de innovación, donde convergen naturaleza, cultura y saber ancestral. Al elegir Perú, los viajeros se unen a una experiencia auténtica y memorable que garantiza la preservación de sus tesoros naturales y culturales para el disfrute presente y de las futuras generaciones.


